EL JUEZ SAN MARTIN SE QUITA LA MASCARA
Actitudes como la representada por el Dr. San Martin a punto de empezar el Te Deum por nuestro aniversario patrio, en las puertas de la catedral, son las que hacen peligrar la credibilidad en los órganos jurídicos de nuestro país.
Un comentario lleno de parcialidad con un toque de resentimiento puro, asegurando tajantemente que los integrantes del grupo colina cometieron delitos de lesa humanidad y que las victimas no eran terroristas, una aseveración difícil de creer porque el terrorismo convivio entre todos nosotros, en la Cantuta como en todas las universidades nacionales el terrorismo existió, así como en toda nuestra sociedad de aquellos trágicos años.
Queda comprobado el fariseísmo de San Martin, quien utiliza muy bien sus artificios legales para justificar su ira y venganza hacia todo lo que no es de su agrado como son las fuerzas del orden y especialmente el fujimorismo, San Martin no frena este descontento permitiendo que su posición personal, genere injusticias.
Ya en una oportunidad este juez quiso deslindar toda acusación hacia su cartera, abocando todas las responsabilidades, a la policía nacional, para este magistrado la justicia no existe, solo existen las leyes que él defiende a ojos cerrado y con un criterio indiferente. Si la ley no refleja justicia a San Martin no le interesa.
Pero si está plenamente dispuesto a defender el accionar terrorista hurgando entre las leyes o las disposiciones de los organismos de derechos humanos, para favorecer a la subversión, liberándolos, dándoles cuantiosas indemnizaciones, omitiendo tajantemente que todos debemos tener el mismo derecho , sin embargo se dirigió a la catedral de Lima y entro con el odio reflejado en su rostro, sin la ética ni imparcialidad que su investidura le exige como representante del poder judicial, que así va perdiendo más credibilidad
Un juez que el umbral de la iglesia, un lugar de reflexión, perdón y reconciliación, se quito la máscara, mostrando su verdadera personalidad mezquina e intolerante.
Sofía
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