LOS DERECHO SON PARA TODOS
La justicia
y el derecho siempre estarán enfrentados, uno tratando de obrar con el mejor
criterio posible para no caer en su propia injusticia, en tanto cuando el
derecho no es aplicado con honestidad se perderá en el laberinto de leyes
tratando de ganar no por justicia sino por orgullo y celo profesional disfrazado
de moralidad presentándose como fariseo fiel cumplidor de la ley.
La justicia
es para todos, en ese ámbito no hay diferencias de raza, credo, ideología o condición
social, el problema radica cuando nuestros sentimientos, intereses personales, económicos
o políticos interfieren en nuestro criterio de justicia o en el sentido de impartir justicia por parte de
nuestros magistrados.
El menú de
hoy esta presentado en un fallo de la corte suprema sobre la reducción de la pena por delitos de lesa humanidad a los implicados
del grupo colina , el cual no consiguió tanto alboroto cuando se emitieron gran
numero de fallos reduciendo penas a terroristas
e indemnizándolos, cuando se le quitaron a los subversivos sobre sus condenas el delito de lesa
humanidad, tampoco se llenaron de especulaciones sobre a quienes mas podían beneficiar,
es mas es común a diario ver a
criminales salir libremente de prisión después de haber cometido peores atrocidades
o reos de alta peligrosidad gozando de privilegios penitenciarios , no por el
sentido de justicia sino por el trabajo interesado de profesionales que ganan
dinero maquillando la ley a su beneficio.
El delito
de lesa humanidad, crímenes o genocidio , han sido casos sumamente
cuantiosos económicamente para las
organizaciones de derechos humanos , quienes gracias a las interpretaciones de
jueces influenciados por determinados gobiernos de turno, han conseguido no
solo llenar sus arcas, sino generar muchos enfrentamientos y desestabilizar la
gobernabilidad de todo país donde dirigieron sus flechas embarnizadas de
moralidad en defensa de la integridad de los seres humanos , pero de aquellos
que les eran rentables.
Literalmente genocidio o lesa humanidad como después la
llamaron, es referido a la exterminación
de grupos ya sea raciales, religiosos o sociales, tal como fue por ejemplo el aniquilamiento de
la clase media por parte de la revolución
china en época de Mao, o el exterminio
de la religión en la revolución comunista , estos delitos fueron condenados por
tratados que buscaron respetar con
tolerancia nuestra convivencia, algo que los grupos radicales no aceptan, pero
se acogen hipócritamente a los principios de tratados para beneficiarse.
Sin entrar en
términos legales ; simplemente el genocidio es perpetrado por personas que
buscan a la fuerza imponer un sistema de gobierno con beneficios particulares,
aniquilando en forma sistemática a
grupos específicos de la población civil, sin
un propósito coherente en la defensa nacional, es decir se mata indiscriminadamente
solo por intereses políticos, aquí los
beneficiarios son elites del poder que en nada buscan la estabilidad y el
desarrollo nacional, estos sistemas de gobierno a la larga siempre fracasan.
Sin embargo
durante la época del terror el estado
busco proteger la dignidad nacional, estabilizar el país, enfrentar los focos
subversivos que cobardemente se escudaban en la población civil, no olvidemos
los caóticos casos donde los senderistas
se metían a la fuerza en las humildes viviendas de los peruanos teniéndolos
como rehenes o simplemente atemorizándoles
para mantenerse callados, el fin del estado en la lucha subversiva no
fue la población civil, estos solo fueron lamentables perdidas que ocasiono esta
barbarie terrorista, como la hay en todo conflicto.
El
genocidio o lesa humanidad fue
perpetrado realmente por estos grupos subversivos, pero durante el gobierno de
Toledo regido por intereses económicos y políticos, consiguió que nuestro de
sistema de justicia a través de
magistrados también condicionados a sus propios intereses encontraran el
criterio legal para perseguir y condenar
por razones políticas a las personas que integraron la lucha contra el
terror.
Esta
injusticia permitió beneficios
penitenciarios a terroristas, indemnizaciones, condenar a quien lo combatieron
y el olvido de una época, que hoy trae sus consecuencias.
Ahora los
defensores de estos movimientos radicales de izquierda tienen sus voceros en
las personas de Diez Canseco, Heriberto Benítez, Ronald Gamarra especialmente, así como la facilidad de la anti
profesionalidad de muchos periodistas
para defender un recurso de
amparo contra el dictamen de Villa Stein y toda su corte, cínicamente hablan de
vergüenza e indignante este fallo.
VERGÜENZA,
ABERRANTE E HIPOCRITA , son las características de Diez Canseco , Benítez y Cia., porque jamás hicieron gran cosa por la población que era
exterminada por sendero, ellos se mantenían al margen ganando sus suculentos sueldos del
gobierno, un dinero sacado de los bolsillos ensangrentados de miles de
peruanos, francamente hay que tener
estomago repulsivo para hablar y
defender la legalidad de un recurso de
amparo asi como términos que beneficiaron a terroristas, pero que no son compatibles para el otro bando,
e inclusive insertar en la población el veneno de la venganza por la impunidad,
¿impunidad? Muchos terroristas se han enriquecido
sin pagar reparación alguna, ¿de que impunidad hablan?
La leyes
son para todos o para nadie, la interpretamos igual para todos o para nadie, no
obstante nuestras leyes se han convertido en el pan diario de todo profesional
del derecho sea honesto o no.
La lucha
contra la subversión trajo mucho odio y resentimiento, pero el estado no cometió
delitos de lesa humanidad, en todo caso hubo excesos cometidos propios por el
conflicto armado y que lamentablemente tuvieron que ocurrir, pero el resultado fue el triunfo de la
dignidad y la vida mediante la pacificación.
El genocidio
representado en los múltiples crímenes perpetrados por sendero nunca fue
catalogado como lesa humanidad por los defensores de derechos humanos, el
genocidio fue el ataque sistemático, cobarde, planificado y practicado a
mansalva por sendero luminoso en contra de la población civil indefensa.
Aun después
de mas de 10 años los políticos que en tiempos del terror se reían en sus cómodas
curules, todavía quieren seguir con el
libreto montesinos –Fujimori, a fin de conseguir un protagonismo que no consiguen
en el congreso porque son incapaces de
proteger y defender a los peruanos de los múltiples abusos que se cometen en
todos los sectores del estado.
No podemos
seguir con la errónea posición egoísta de siempre detenernos a medir nuestros
pasos pensando a quien beneficiaremos y si eso nos conviene.
Fujimori es
único expresidente puesto a derecho, sentenciado y preso, así quedara en
nuestra historia, mientras el conglomerado de políticos y demócratas que han
gobernado el país quienes se
desencadenaron nuestra desgracia , jamás fueron condenados, estos no tienen
ninguna base moral para reclamar justicia, ni el PPC, ni Acción Popular ,
Toledistas, ni los grupos de izquierda, mucho menos el APRA.
Aquí no
esta en juego intereses personales de San Martin o cualquier otro magistrado, aquí
se deben respetar el criterio imparcial de las leyes.
Nuestra
corte suprema debe por el bien del sistema jurídico obrar con sensatez
siguiendo los lineamientos de la razón, considerando nuestro precario sistema de justicia plagado
de corrupción, coimas y abusos en sus tribunales.
La corte
suprema debe defender el principio de igualdad de la ley y el derecho para todos,
es así como salvaguardara su existencia como la máxima entidad de justicia.
Sofía.