sábado, 28 de julio de 2012

EL JUEZ SAN MARTIN SE QUITA LA MASCARA
Actitudes como la representada  por el Dr. San Martin a punto de empezar el Te Deum por nuestro aniversario patrio, en las puertas de la catedral, son las que hacen peligrar la credibilidad  en los órganos jurídicos de nuestro país.
Un comentario lleno de parcialidad con un toque de resentimiento puro,  asegurando tajantemente que los integrantes del grupo colina  cometieron delitos de lesa humanidad y que las victimas no eran terroristas, una aseveración difícil de creer porque el terrorismo convivio entre todos nosotros, en la Cantuta como en todas las universidades nacionales  el terrorismo existió,  así como en toda nuestra sociedad de aquellos trágicos años.
Queda comprobado el fariseísmo de San Martin, quien utiliza muy bien sus artificios legales para justificar su ira y venganza hacia todo lo que no es de su agrado como son las fuerzas del orden  y especialmente el fujimorismo, San Martin no frena este descontento permitiendo  que su  posición personal, genere injusticias.
Ya en una oportunidad este juez  quiso deslindar toda acusación hacia su cartera, abocando todas las responsabilidades,  a la policía nacional, para este magistrado la justicia no existe, solo existen las leyes que él defiende a ojos cerrado y con un criterio indiferente.  Si la ley no refleja justicia a San Martin no le interesa.
Pero si está plenamente dispuesto a defender el accionar terrorista hurgando entre las leyes o las disposiciones de los organismos de derechos humanos, para favorecer a la subversión, liberándolos, dándoles cuantiosas indemnizaciones, omitiendo tajantemente que todos debemos tener el mismo derecho , sin embargo se dirigió a la catedral de Lima y  entro con el odio reflejado en su rostro,  sin la ética ni imparcialidad que su investidura le exige como representante del poder judicial, que así va perdiendo más credibilidad
Un juez que el  umbral  de la iglesia, un lugar de  reflexión, perdón y reconciliación, se quito la máscara, mostrando  su verdadera  personalidad mezquina e intolerante.
Sofía
MAGISTRADOS DESVERGUENZA Y COBARDIA
La desvergüenza radica en la falta de aplicación de la ley a todos por igual, nuestros magistrados no temblaron cuando permitieron la salida de terroristas, claro tenían a los políticos de turno a su favor, junto con una prensa que jamás levanto polvo, como hoy si lo están haciendo.
Hoy  como siempre todos se acuerdan de los familiares de la Cantuta, Barrios altos y el Santa,  de los pobrecitos que murieron, todos centrándose en solo este pequeño porcentaje, ignorando los miles de casos de victimas por la barbarie terroristas, incluyendo a los miembros de nuestras fuerzas armadas, como si ellos no pertenecieran al pueblo,  el periodismo no supo tener las agallas necesarias para emitir  comentarios y/o reportajes con imparcialidad en su oportunidad, contemplando a todos por igual.
Nadie se acuerda de nuestros combatientes muertos e inválidos, ellos junto con sus familias jamás encontraron un juez ni un respaldo de los medios que obraran con rectitud y equidad, para ellos la justicia tiene un solo nombre indiferencia.
A los que combatieron el terror se les llama criminales, asesinos, malditos y que caiga todo el peso de la ley,
Pero a los terroristas que asolaron, torturaron, mataron y destruyeron nuestra infraestructura e instituciones democráticas se le trata con mano suave, con las antenas bien alerta contra cualquier derecho que se le vulnere y que sus familiares reciban la reparación económica correspondiente, dinero que sale del pueblo que ellos atacaron.
Bajo esta premisa, los terroristas no son criminales  ellos no cometieron delitos de lesa humanidad.
Así vemos la condescendencia de los medios de comunicación que los hacen ver como victimas a los terroristas y a sus familias, mientras  los que lucharon son los asesinos.
Así vemos a nuestros  magistrados que no tuvieron ninguna objeción ni fueron intimidados cuando ejecutaron medios legales para liberar terroristas e indemnizarlos.
Pero hoy es al revés cuando algún procedimiento legal favorece  a nuestras fuerzas del orden, o alguien relacionado con el fujimorismo, entonces se levanta cielo, tierra y huracanes periodísticos, políticos y cuanto haya  para impedirlo.
Esto se llama hipocresía envuelta en el manto de la injusticia, para cubrir intereses políticos y/o resentimientos  personales.
Este es el sistema jurídico que tanto detestan los peruanos llenos de favoritismo, coimas y corrupción, esta es la ley que mantiene olvidados a miles de peruanos en las penitenciarías de todo el país, esperando justicia, viendo como delante de sus narices muchos culpables desfilan tranquilamente hacia la libertad.
Estos magistrados cobardes incapaces de obrar con equidad son los que denigran nuestro poder judicial,
La ley es para todos sin excepción, es un derecho de todo ser humano que ningún magistrado debería  violar.
Sofía

lunes, 23 de julio de 2012


LOS DERECHO SON PARA TODOS

La justicia y el derecho siempre estarán enfrentados, uno tratando de obrar con el mejor criterio posible para no caer en su propia injusticia, en tanto cuando el derecho no es aplicado con honestidad se perderá en el laberinto de leyes tratando de ganar no por justicia sino por orgullo y celo profesional disfrazado de moralidad presentándose como fariseo fiel cumplidor de la ley.

La justicia es para todos, en ese ámbito no hay diferencias de raza, credo, ideología o condición social, el problema radica cuando nuestros sentimientos, intereses personales, económicos o políticos interfieren en nuestro criterio de justicia o en  el sentido de impartir justicia por parte de nuestros magistrados.

El menú de hoy esta presentado en un fallo de la corte suprema  sobre la reducción de la pena  por delitos de lesa humanidad a los implicados del grupo colina , el cual no consiguió tanto alboroto cuando se emitieron gran numero de fallos reduciendo penas a terroristas  e indemnizándolos, cuando se le quitaron a los subversivos  sobre sus condenas el delito de lesa humanidad, tampoco se llenaron de especulaciones sobre a quienes mas podían beneficiar,  es mas es común a diario ver a criminales salir libremente de prisión después de haber cometido peores atrocidades o reos de alta peligrosidad gozando de privilegios penitenciarios , no por el sentido de justicia sino por el trabajo interesado de profesionales que ganan dinero maquillando la ley a su beneficio.

El delito de lesa humanidad, crímenes o genocidio , han sido casos sumamente cuantiosos  económicamente para las organizaciones de derechos humanos , quienes gracias a las interpretaciones de jueces influenciados por determinados gobiernos de turno, han conseguido no solo llenar sus arcas, sino generar muchos enfrentamientos y desestabilizar la gobernabilidad de todo país donde dirigieron sus flechas embarnizadas de moralidad en defensa de la integridad de los seres humanos , pero de aquellos que les eran rentables.

Literalmente  genocidio o lesa humanidad como después la llamaron, es referido  a la exterminación de grupos ya sea raciales, religiosos o sociales,  tal como fue por ejemplo el aniquilamiento de la clase media  por parte de la revolución china en época de Mao,  o el exterminio de la religión en la revolución comunista , estos delitos fueron condenados por tratados que buscaron respetar  con tolerancia nuestra convivencia, algo que los grupos radicales no aceptan, pero se acogen hipócritamente a los principios de tratados para beneficiarse.

Sin entrar en términos legales ; simplemente el genocidio es perpetrado por personas que buscan a la fuerza imponer un sistema de gobierno con beneficios particulares, aniquilando en forma sistemática  a grupos específicos de la población civil, sin  un propósito coherente en la defensa nacional, es decir se mata indiscriminadamente solo por intereses políticos,  aquí los beneficiarios son elites del poder que en nada buscan la estabilidad y el desarrollo nacional, estos sistemas de gobierno a la larga siempre fracasan.

Sin embargo durante la época del terror  el estado busco proteger la dignidad nacional, estabilizar el país, enfrentar los focos subversivos que cobardemente se escudaban en la población civil, no olvidemos los caóticos casos donde los senderistas  se metían a la fuerza en las humildes viviendas de los peruanos teniéndolos como rehenes o simplemente atemorizándoles  para mantenerse callados, el fin del estado en la lucha subversiva no fue la población civil, estos solo fueron lamentables perdidas que ocasiono esta barbarie terrorista, como la hay en todo conflicto.

El genocidio o lesa humanidad  fue perpetrado realmente por estos grupos subversivos, pero durante el gobierno de Toledo regido por intereses económicos y políticos, consiguió que nuestro de sistema de justicia a través  de magistrados también condicionados a sus propios intereses encontraran el criterio legal para perseguir y condenar  por razones políticas a las personas que integraron la lucha contra el terror.

Esta injusticia  permitió beneficios penitenciarios a terroristas, indemnizaciones, condenar a quien lo combatieron y el olvido de una época, que hoy trae sus consecuencias.

Ahora los defensores de estos movimientos radicales de izquierda tienen sus voceros en las personas de Diez Canseco, Heriberto Benítez, Ronald Gamarra  especialmente, así como la facilidad de la anti profesionalidad de muchos periodistas  para defender  un recurso de amparo contra el dictamen de Villa Stein y toda su corte, cínicamente hablan de vergüenza e  indignante  este fallo.

VERGÜENZA, ABERRANTE E  HIPOCRITA , son las  características de  Diez Canseco , Benítez y Cia., porque  jamás  hicieron gran cosa por la población que era exterminada por sendero, ellos se mantenían  al margen ganando sus suculentos sueldos del gobierno, un dinero sacado de los bolsillos ensangrentados de miles de peruanos,  francamente hay que tener estomago repulsivo para hablar  y defender  la legalidad de un recurso de amparo asi como términos que beneficiaron a terroristas,   pero que no son compatibles para el otro bando, e inclusive insertar en la población el veneno de la venganza por la impunidad, ¿impunidad?  Muchos terroristas se han enriquecido sin pagar reparación alguna, ¿de que impunidad hablan?

La leyes son para todos o para nadie, la interpretamos igual para todos o para nadie, no obstante nuestras leyes se han convertido en el pan diario de todo profesional del derecho sea honesto o no.

La lucha contra la subversión trajo mucho odio y resentimiento, pero el estado no cometió delitos de lesa humanidad, en todo caso hubo excesos cometidos propios por el conflicto armado y que lamentablemente tuvieron que ocurrir,  pero el resultado fue el triunfo de la dignidad  y la vida mediante la pacificación.

El genocidio representado en los múltiples crímenes perpetrados por sendero nunca fue catalogado como lesa humanidad por los defensores de derechos humanos, el genocidio fue el ataque sistemático, cobarde, planificado y practicado a mansalva por sendero luminoso en contra de la población civil indefensa.

Aun después de mas de 10 años los políticos que en tiempos del terror se reían en sus cómodas curules,  todavía quieren seguir con el libreto montesinos –Fujimori, a fin de conseguir un protagonismo que no consiguen en el congreso porque  son incapaces de proteger y defender a los peruanos de los múltiples abusos que se cometen en todos los sectores del estado.

No podemos seguir con la errónea posición egoísta de siempre detenernos a medir nuestros pasos pensando a quien beneficiaremos y si eso nos conviene. 

Fujimori es único expresidente puesto a derecho, sentenciado y preso, así quedara en nuestra historia, mientras el conglomerado de políticos y demócratas que han gobernado  el país quienes se desencadenaron nuestra desgracia , jamás fueron condenados, estos no tienen ninguna base moral para reclamar justicia, ni el PPC, ni Acción Popular , Toledistas, ni los grupos de izquierda, mucho menos el APRA.

Aquí no esta en juego intereses personales de San Martin o cualquier otro magistrado, aquí se deben respetar el criterio imparcial de las leyes.

Nuestra corte suprema debe por el bien del sistema jurídico obrar con sensatez siguiendo los lineamientos de la razón, considerando  nuestro precario sistema de justicia plagado de corrupción, coimas y abusos en sus tribunales.

La corte suprema debe defender el principio de igualdad de la ley y el derecho para todos, es así como salvaguardara su existencia como la máxima entidad de justicia.



Sofía.